Creo que hay sabiduría considerable en el cuerpo. Por desgracia nuestra educación, construcciones culturales y expectativas de la sociedad nos disuaden de escuchar a nuestros cuerpos y nos convencen de permanecer prisioneros de nuestras mentes.

Para vivir una vida más saludable, libre de estrés, la tensión y la frustración, debemos trabajar cada momento para mantenerse en contacto con nuestro ser físico, para permanecer en sintonía con nuestras energías, así como los que nos rodean. Debemos honrar lo que es natural y de esta tierra, y centrarnos en el momento presente, ya que es el único que existe realmente.

Mi camino espiritual es una mezcla única de budismo, la filosofía tántrica, y las perspectivas del zen, basado en una tradición cristiana. Reconozco y celebro los dones otorgados en nosotros del placer, presencia y sensación física, y yo invito a todas las expresiones de la humanidad, ya que todos somos reflejos de nuestro Creador, de nuestra verdadera Fuente.